Como los lectores de este blog sabéis no es la primera vez que me refiero a la pantomima de normativa que tenemos en Cantabria como lo que es, una auténtica mierda. Y perdonen el vocabulario los lectores del blog. Un conjunto de normas en su mayoría sin sentido, paridas o excretadas por boca de algún iluminado cuando Franco aún peinaba canas y remachadas desde entonces con copiapegas de comunidades vecinas donde hacen las cosas un poquito menos mal, pero sólo un poquito e.
Joe Varo, tampoco seas así...que hay cosas que no están tan mal. Mira por ejemplo los compañeros de FARIO lo que están haciendo, que incluso ya consiguen que pongan lsm y todo. Pues sí, cuidado que habrán tenido que dar el coñazo para que esos politicuchos pongan uno con la cabeza tan dura que tienen e. Enhorabuena a Troita, Campu, YAK y todas las demás personas que están dedicando tanto esfuerzo, tiempo y dinero a una causa que debiera ser la de todo pescador. Gracias de mi parte y supongo que de todos los demás pescadores y pescaderos, que aunque no lo sepan se beneficiarán de vuestra labor.
Pero dejando estos "brotes verdes" no se salva nada y no os creáis, yo al contrario que los legisladores tengo argumentos y datos en los que basar mi "queosdenporahi". Amigos, tapaos los oídos porque no os lo vais a creer, ¿sabéis con qué legislan nuestros amigos de la consejería? ¡Con la bolita de cristal! Un saludo afectuoso para Rappel. Yo creía que cuando se trataba de legislar un recurso había que basar la política de explotación en datos, a poder ser científicos y numéricos (que para eso estamos tantos biólogos en paro), para así poder diseñar una explotación sostenible del recurso. Pues aquí o no se hacen estudios o no tenemos ni puta idea de sacar conclusiones, o otra opción, nos gastamos el dinero de los contribuyentes en hacer un estudio, el biólogo de turno no da hasta las conclusiones bien claritas y el informe acaba archivado en la mesa de algún político designado a dedo con el culo bien sudado en la butaca de su despacho. Y si te descuidas se echa a la puta calle al biólogo por hablar más de la cuenta.
Pues amigos, en Cantabria que todos sabemos la rehostia, se nos ocurrió que teníamos que tener un cupo de 8 peces. Si, si: ¡8 peces! No uno, dos, tres o cuatro, sino ocho. ¿Y por qué no 7 o 9? Aaaaaah, quién sabe. Oye, ¿y esto vale igual para un tramo con una producción en biomasa de X que para uno con una producción de 100X? Sí, claro...¿por qué no? Sinceramente y tal y como están las cosas en el 99% de los ríos de Cantabria, podrían quitar el cupo porque el 90% de los días no llega ni el Tato, o Lalo que suena más de por aquí, a sacar el cupo. Así pues, a día de hoy los ríos en Cantabria se están autorregulando. Será que nos sobran peces.
Y como a todos nos gustan tiernas, decidimos que con 19cm de pez la talla iba que chutaba, que luego se ponen las espinas duras y no me las puedo comer como el de espárragos carretilla, cojonudo. Venga va, una preguntita, al que acierte le regalo un bote de espárragos, que están mas ricos que las truchas y así quita el mono. ¿Qué edad tiene una trucha de esa talla? ¿Está en edad reproductiva? ¿Cuántos huevos pone? El que haya respondido que depende que me avise, a mí y al de la bola de cristal. Pues si amigos, resulta que en un tramo bajo de cualquier rio de Cantabria nuestra amiga es muy probable que ni frece o lo haga por primera vez, depende de cómo le hayan cundido sus años de vida y en una cabecera esta amiga sea más vieja que muchas de las kileras que campan, o campaban antes por los tramos bajos del Asón. Sacad conclusiones que nosotros si podemos.
Y hablando de cabeceras...que en paz descansen los que redactaron la normativa, no quisiera molestarles, pero les debía de molar lo de pescarlas y como a Revilluca (un saludo y una lata de anchoas para él) también, que todos le hemos visto matando peces por Soba, cuando los había...pues para qué vamos a cambiar. Para qué preservar los mejores frezaderos, las truchas más puras genéticamente hablando de cada cuenca, los ecosistemas más vulnerables...¿para qué?
Pero ahora que lo pienso...sí que se preocupan por las frezas, o eso han dicho este año para aplazar al 1 de abril la apertura o incluso a mayo. Es que a las cántabras les gusta frezar haya por marzo y como la temperatura de nuestros ríos es gélida (que se lo digan a las centrales de aforo que marcan temperaturas de 18 grados en febrero), pues la eclosión de las huevas se retrasa y nadie quiere pisar las puestas, ¿no? A lo que voy, que el cambio está muy bien, pero es que esto de generalizar cuando se legisla... Digamos que hay tramos, normalmente altos con aguas mas frías donde la medida podría ser efectiva, que no lo se, yo no tengo los estudios en la mano...y me temo que ellos tampoco. Y otros tramos donde no. Y mejor no hablar lo de la apertura para el 15 de mayo del bajo Miera, Besaya...esto ya no se si es por la freza o responde al tema del...cómo era, cómo se decía...no recuerdo...aisss ya casi... ¡A sí! Salmón...hace tanto que no veo uno que ya ni me acuerdo de la palabra.
Porque lo de la legislación del salmón es de traca. No me voy a dilatar más en esta cuestión, pero la única legislación válida para esta especie es la veda total. No una, ni dos, ni tres temporadas... Me temo que permanentemente. Con el estado de nuestros ríos, de nuestros océanos y de la especie en si misma, seguir permitiendo su pesca porque a Cascos le guste comer salmón del Narcea es tercermundista. ¡Por dios, que se trata de una especie amenazada! Mañana salgo para Asturias a cazar urogallos...
Compañeros, estamos ante una comunidad que ha encontrado su forma de legislar en la restricción de un recurso. No digo que la restricción de un recurso no sea una opción a la hora de hacer su explotación sostenible (pero con un cupo de 8 truchas y tantos conmorrales por los ríos por mucho que sólo dejen pescar un mes al año...), pero mientras la temporada está cerrada la pesca deja de ser un recurso económico. Si no hay pesca no hay turismo pesquero, ni ingresos derivados de él. De cajón de madera, oiga. Y en Cantabria tenemos una temporada de 45 días en los mejores ríos, 75 en otros y 4 meses en los restantes...
Veamos, cuando uno cuenta con un recurso en su comunidad, sea cual sea, ha de procurar que este le genere riqueza a sus ciudadanos, sea riqueza económica, cultural o meramente calidad de vida. Si queremos que esa explotación sea duradera y puedan disfrutar de ella en futuras generaciones, habremos de procurar hacer uso de ella de forma sostenible y por tanto lo primero que tendremos que hacer es conocer nuestro recurso mediante la elaboración de estudios que nos informen de su estado de salud, calidad del recurso, datos numéricos, etc...De esta forma podremos diseñar un método de explotación sostenible de forma que nuestro recurso sea "inagotable". Bien, nos encontramos ante un recurso como es la pesca que se ha demostrado efectivo como generador y potenciador de turismo en otros países y sin ir más lejos en comunidades limítrofes a la nuestra. De su explotación no sólo depende esa riqueza sino también la calidad del ecosistema fluvial con el que está estrechamente relacionada.
Como todos los que año a año visitamos las riveras cántabras hemos constatado, éstas han sufrido un deterioro constante en las últimas décadas. No dudo de que en gran medida este deterioro es fruto de factores ante los que poco podemos hacer: climáticos, progreso tecnológico, uso del agua, contaminación... pero también tengo la certeza de que la explotación pesquera ha tenido y mucho que ver en ello. Por tanto, desde la legislación podremos poner solución a este problema y hacer de la pesca recreativa un recurso sostenible.
No negaré que en Cantabria nuestros legisladores ya se han puesto a ello. Ante la disyuntiva de cómo solucionar el problema han optado por reducir aun más la temporada. Si se extraen 1000 peces al día en toda Cantabria y nuestros ríos dan para producir al año 50.000, pues es sencillo, se deja la temporada en 50 días y solucionado. Una multiplicación, oiga. Me echo a templar con sólo pensar quien estará haciendo esto y con qué datos, si los hay, que creo que no. Porque si los hubiera lo primero en que caerían es en que el estado de los ríos no da para 8 peces de cupo y por tanto sería mucho mejor hacer que esos 1000 peces al día fueran 100, por ejemplo, y así tener abierta la temporada el máximo tiempo que permita el ciclo reproductivo de los salmónidos y con ello generar riqueza en las comarcas bañadas por nuestros ríos. Y no entro en pesca sin muerte, que tal y como está el asunto...
Vamos, es como si tenemos una granja con 1000 pollos y sabemos que nacen 100 al mes y le sacamos 150. Lógicamente al cabo de un tiempo nos quedaremos sin pollos. Pues en Cantabria al parecer en vez de ajustar el numero de pollos que matamos al mes a los que criamos para poder seguir explotando el recurso permanentemente, optamos por cerrar la granja unos cuantos meses al año y todos al paro ( y así ya seremos 5 millones), y de esta forma crear un superávit que poder explotar al año siguiente. Pero visto lo visto estamos haciendo algo mal, porque en ese periodo vacacional forzado nuestra granja no produce pollos suficientes dado que cada vez cuesta más encontrar pollos que matar y freír con jamón . Nos hemos cargado la gallina de los huevos de oro.
En definitiva, este ya no es un problema en particular de Cantabria o incluso del ambiento de la pesca, estamos ante un país en el que no se sabe legislar. Se legisla en función de intereses partidistas y sectarios y en función de lo que digan las estadísticas electorales en un determinado momento, y no de lo que digan las estadísticas de los estudios encargados y realizados con intención de basar en algo la normativa, en el caso de que se hayan realizado, claro está. Así pues, un futuro muy negro nos espera porque no nos engañemos, legislar la pesca como hoy en día requiere la situación conllevaría medidas drásticas y captura y suelta, y eso a día de hoy no da votos, sólo los quita.
