De Arredondo a Ramales pasando por Lastras, Ogarrio, Valle...discurre el Asón ya más tranquilo tras haber dejado atrás el valle que le vio nacer para adentrarse en una cuenca más abierta donde el río correrá entre verdes prados y bosques de encina y roble, sin abandonar aún su carácter alegre alternándose en él grandes tablas, pozos azul-verdoso y bonitas corrientes sobre un lecho de bloques y cantos rodados.
La temporada en esta zona va desde mediados de mayo hasta últimos de julio, siendo las primeras semanas del periodo las más productivas en cuanto a pesca se refiere, ya que por esas fechas el río aun lleva un buen caudal de agua y podremos disfrutar de actividad durante todo el día y en todas las posturas. Bajando el río bien la pesca al agua en esta zona es una delicia ya que alberga gran variedad de posturas de todo tipo y sus truchas son proclives a subir a comer arriba si pescamos con las imitaciones adecuadas. Tampoco es despreciable la posibilidad de barrer sus corrientes con ninfa, especialmente si el río baja algo tomado por las lluvias primaverales, capturándose así buenos ejemplares en las corrientes profundas cercanas a los pozos...
Sin embargo quedándose en julio muy mermado de agua, se dificulta su pesca, especialmente durante el día y tendremos que buscar los peces casi exclusivamente en los pozos donde es habitual verlas a la sombra de alguna rama y en las corrientes que abastecen a estos; debido a que la ausencia de caudal hace que las pintonas se refugien en estos y en las corrientes sombrías, quedándose la mayoría de las chorreras de poca profundidad como refugio para la gran población de pintos que habita esta zona. Es de sentido común que si alguno de estos decidiera atacar nuestras imitaciones, cosa nada difícil dado la voracidad que caracteriza a los esguines de salmón, tendremos que liberarle causándole el menor daño posible.
A continuación un breve resumen de las zonas que considero más interesantes:
El coto de Arredondo:
Siendo uno de los mejores cotos de Cantabria no hace tantos años, éste no ha escapado a la progresiva regresión en la que se ven inmersos los ríos de la comunidad. En la actualidad aun conservando una calidad en el agua muy aceptable y pese a la buena conservación de su cauce, la población se ha visto muy mermada, no tanto en cantidad como en calidad, hallándose actualmente la media de sus capturas (entre pintos-una auténtica invasión- y truchas) por debajo de la talla legal fijada en 21 cm estas dos ultimas temporadas (anteriormente se situaba en los 19cm). Podremos encontrar aun buenos peces generalmente guardados por los grandes pozos o las lastronas que se hunden como cuchillos en las tablas...

En el acotado se hace aun mas patente la ineficacia de la normativa de pesca de la comunidad ya que estamos ante un tramo de río de aguas limpias, con bastante poca contaminación y que apenas sufre estiaje. En mi opinión, aun teniendo que valorar los factores anteriormente mencionados ya que aun siendo el grado de contaminación bajo y no quedándose el río tan corto de agua como otras zonas, es de suponer que en algo repercutirán... el estado actual de la población del acotado es por entero fruto de las 8 dichosas capturas de 20 cm que este tiene como cupo...
Valle:
Todos los que amamos la dificultad de las truchas de este río nos gusta una vez cerrada la temporada de la zona baja tentar a las pintonas de la tabla de la iglesia del pueblo. En Valle el río ha sido encauzado y discurre entre dos escolleras, aun así en sus aguas siguen morando buenas truchas y sobre todo...muy listas. Destaca esta zona en mi opinión, a parte de durante los primeros compases de la temporada (buenos peces se han clavado y se clavan bajo el puente y en la chorrera de la tabla), en su tramo final ya en julio, cuando podremos disfrutar en la tabla de la iglesia de unos serenos excepcionales. ¿Las imitaciones? hormigas y royal wulff las imprescindibles.
Vegacorredor- El Cagigal:
Desde el parque de Vegacorredor hasta el vedado del Cagigal se haya un tramo de gran belleza y que recomiendo no tanto por la pesca, ya que la presencia del parque aguas abajo hace que sus aguas se llenen de pescadores cada fin de semana sino, paradógicamente, por esto mismo. Es un tramo relativamente cómodo de andar y que puede ser interesante para todos aquellos que quieran disfrutar de un día con la familia comiendo algo en el parque o en el restaurante Periguena (alta comida tradicional muy elaborada y camping entre un bosque de encinas). De todas formas aguas arriba del vedado hasta Valle el río sigue siendo igual de bello y la afluencia de pescadores mucho menor.
La Presa de Ramales:
En la presa y en la poza de encima suelen echar los serenos la gente de la zona en verano especialmente cuando el día ha sido caluroso y en la superficie se acumula toda clase de suciedad entre la que se encuentran insectos muertos que son devorados a la caída del sol. No es raro en julio la caída de hormigas que harán del sereno algo inolvidable.
He de recomendar la zona baja de la presa, justo donde mana una fuentona, ya que habiendo en esta zona dicha entrada de agua y varias farolas de la carretera las pintonas se agolpan haciendo recorridos en ella a la espera de los insectos que acuden a la luz.
Para terminar recordar que justo en la zona superior de la presa afluye al Asón la Fuente Iseña a la que ya hemos dedicado desde aquí varias entradas.
En definitiva y siendo realistas la zona media del Asón aún siendo un cauce de excepcional belleza no cuenta en la actualidad con una buena población truchera debido principalmente, al acuciado estiaje veraniego con el consecuente aumento de la contaminación y a la abusiva política pesquera de la comunidad que legaliza actitudes que en el estado actual del río no son viables.