miércoles, 28 de noviembre de 2007

Foto del mes


Mucha variedad este mes, difícil elección. Ha sido un mes muy especial para mi con gran cantidad de buenas entradas, fotos en las que guardo muchos recuerdos, mucha participación en el blog- os lo agradezco, así da gusto-...Como no encontraba forma de elegir entre las 18 fotos de noviembre he decidido que realicemos la elección entre todos mediante un comentario especificando la foto elegida, motivo...en fin, lo que queráis, lo que importa es que participemos cuantos más mejor.
Un saludo y muchas gracias a todos y en especial a Sergio por la foto.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Bazzflyfishing in Greenland

video

Espero que lo disfrutéis. Os recomiendo su página web así como las fotografías que podréis encotrar en ella, sencillamente sensacionales. Podéis acceder a su web a traves del link que encontraréis en Enlaces.

jueves, 22 de noviembre de 2007

De sueños, distracciones y patos.




Fuera la niebla empezaba a levantar, era aún temprano y se cambiaba bajo el puente de Peña Quebrada.
Era una mañana de junio, de esas en las que el fresco y la niebla sobre el río se agradecen pues el día a buen seguro traerá calor.
Levantaba ya la niebla cuando realizaba sus primeros lances en la Hoyuela; se movía con parsimonia, los peces no estaban, el río parecía no haber despertado aún, como si esperara que los primeros rayos del sol iluminaran sus verdes aguas; se sentó sobre uno de esos bolos de piedra que se encuentran junto al cauce, como si algún observador mosquero los hubiera situado allí para acomodarse en las esperas y en las largas horas de ensimismamiento a la orilla del río.
Iban y venían los pensamientos, reflexionando sobre esa clase de cosas para las que solo el río es buen compañero...

-Cua, cua, cua...

¿Ilusión o realidad? Algo perturbaba sus sueños. Llevaba tanto tiempo soñando que no se había percatado de que tenía compañía, bajó la cabeza y pudo ver a un pequeño pato que se aproximaba en solitario hacia sus botas semisumergidas en el agua mansa de la orilla.
Daba vueltas sobre si mismo, filtrando todo el agua de la orilla y sumergía de cuando en cuando su cabeza para mojar todo su plumaje y ahuecarse las plumas con su pico.
Aparentemente estaba solo; días antes había podido ver un ánade con cuatro polluelos en esa misma poza, pero en esta ocasión el aventurero patito se encontraba solo. Se extrañó al verle en esa situación, ¿qué habría sido de su progenitora y de sus hermanos...?
Decidió atraparlo. No fue tan complicado como él intuía. Estaba sano y parecía valerse por si mismo, así pues decidió ponerle en libertad y disfrutar un rato más antes de irse de sus alegres idas y venidas por el pozo.
En los días siguientes nuestro patito se reunió con sus hermanos, ya no era uno sino tres intrépidos polluelos, los que sin compañía de un adulto perturbaban con sus zambullidas la tranquilidad del pozo y ocupaban las horas tranquilas del día que solía pasar a la sombra de los alisos.
Siete días pasó observándolos, hasta que una mañana el pozo amaneció tranquilo, no había tres estelas que seguir, no había nada que perturbara los sueños de aquel pescador bajo los alisos, los sueños del pozo...era una mañana como cualquier otra del mes de junio, una mañana de esas en las que el fresco y la niebla sobre el río se agradecen e invitan a sentarse...


viernes, 9 de noviembre de 2007

Soñando Ríos

Se va un pionero, un grande, se va un blog al que todos admirábamos y que marco en muchos casos nuestra forma de llevar nuestros blogs. A él le debemos muchas cosas, muchos sueños delante de sus fotografías e historias... Desde aquí, mi forma de agradecerle todo lo que nos ha hecho disfrutar: despidiéndole como llegó, con un fragmento de Rovert Traver un día de Noviembre de 2005. Sospecho que tal vez este fragmento decía mucho más de lo que podíamos llegar a atisbar hace unos años. Es curioso, se va en cierta forma como llegó, con una manera de ver la pesca:


"Tantos ríos por soñar, tantos ríos por recorrer, tantos lugares para andar, tantas tablas por contemplar, tantos amigos por reencontrar, y todos esos peces por fallar, por capturar, por devolver....por recordar.

Pescadores buscadores de sueños, pescadores buscadores de recuerdos, pescadores en busca del sentido de la vida... divina pesca a mosca, sublime bolo, magnifica captura, gozoso lío en el bajo. Todo ello en las corrientes, en las torrenteras, en las tablas...en los ríos soñados, en los ríos amados.

Recuerden que es una manera de vivir, pero que tampoco es lo más importante de la vida, aunque sí de los más importante ;-).

Quizás nos veamos en un futuro por estos cibermundos, quizás por otros, pero sino siempre podremos encontrarnos a pie de río, de cualquier río, en cualquier lugar….siempre con una caña en la mano.

Todo está en nuestra imaginación, incluso esa trucha enorme (no esa no, esa aún mayor) que algún día creemos que pescaremos, esa imaginación hace que seamos como niños, y ese lujo no tiene precio. Por eso si algún día sentís que queréis dejar la pesca obligaros a coger de nuevo la caña, volver a ser niños."


“Pesco porque me gusta pescar, porque disfruto de los lugares invariablemente hermosos, donde se encuentran truchas y me disgustan los lugares, invariablemente feos, donde se juntan las multitudes. Pesco porque así escapo de los avisos de televisión, de los cock-tails y de las falsas actitudes sociales. Porque en un mundo donde la mayoría de los hombres parecen transitar la vida haciendo cosas que detestan, mi pesca es a la vez una fuente inagotable de goce y una pequeña rebelión, porque las truchas no mienten, ni hacen trampa, no pueden ser compradas ni sobornadas o impresionadas con el poder, sino que responden únicamente a la quietud, a la humildad y a una infinita paciencia.

Porque sospecho que los hombres recorren este camino por última vez y no quiero desperdiciar el viaje, porque misericordiosamente no hay teléfonos en los ríos de truchas, porque solamente en los bosques puedo encontrar la soledad sin sentirme solo, porque el whisky que se toma en una vieja taza de latón siempre sabe mejor, porque tal vez un día atrape una sirena, y finalmente no porque considere que pescar sea tan terriblemente importante, sino porque sospecho que tantas preocupaciones de los hombres son igualmente intranscendentes y ni por asomo tan divertidas.”

Robert Traver

Félix, que el camino que elijas sea tan agradecido como el que dejas atrás, que nosotros, tanto como tu, seguiremos soñando...Soñando Ríos.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Lugares de ensueño, rincones para la reflexión.




Aún quedan en España lugares mágicos en los que merece la pena perderse, gran parte de ellos me atrevería a decir que permanecen escondidos entre las altas cumbres del Pirineo. Por ello, año a año realizamos varias excursiones en busca de esos lugares perdidos, buscando la tranquilidad y el sosiego del que solo ellos hacen gala. Rincones que nos hacen soñar con truchas salvajes en bellos parajes alejados de la mano del hombre. Lugares de ensueño, rincones para la reflexión.


De las anteriores líneas se deduce que va a ser la pesca de alta montaña la protagonista de este artículo, una pesca distinta en la que el entorno, el silencio, la sobrecogedora sensación de fragilidad al rodearse de tan altas cumbres, la soledad, los colores, los olores...adquieren si cabe más importancia que la propia pesca. A pesar de todos estos alicientes, somos pescadores y no solo nos gusta sentir la brisa matinal de la montaña en la cara, también nos gusta sentir a una brava pintona pirenaica al otro lado del sedal con sus idas y venidas en las azules aguas de sus cauces. Para ello es imprescindible dominar algunos aspectos tanto técnicos como tácticos. Podríamos decir en términos generales que en estas aguas se hace primordial nuestra compenetración con el medio, el hacernos invisibles...en definitiva la aproximación y la táctica empleada a la hora de pescar determinado tramo de río o ibón. Pese a que nuestras amigas de alta montaña son truchas muy voraces debido al escaso margen de tiempo del que disponen para hacer acopio de grasa para el crudo invierno, no debemos de confiarnos y pensar que somos inmunes a su visión. Las aguas son cristalinas y cualquier movimiento o ruido en falso pueden dar al traste con una postura al completo. Es necesario en estas situaciones actuar con tranquilidad, el entorno invita a ello, pescando con los 5 sentidos haciendo movimientos acompasados y poco bruscos. Tampoco es desaconsejable evitar prospectar sombras sobre el cauce por lo que en muchas ocasiones deberemos echar cuerpo a tierra y aproximarnos de rodillas. Como ya se ha dicho los cauces son cristalinos por lo que la pesca desde fuera del mismo siempre que sea posible será la mejor opción. Ni falta hace decir que los colores de nuestra indumentaria han de ser acordes al entorno y respetar su tonalidad.



Pero no solo en lo visual debemos tener precaución, también en lo acústico hemos de pasar desapercibidos evitando mover piedras o empujar excesiva agua en nuestros desplazamientos por el cauce, recordemos que el sonido se trasmite mejor en el líquido elemento que por el aire y que las truchas lo perciben con gran facilidad, no solo por su sistema auditivo sino por su línea lateral. Ni que decir tiene que no debemos levantar la voz en exceso, no solo por no espantar la pesca sino por respeto al lugar donde nos encontramos, un lugar en el que nada sobresale. Armonía en estado puro.


Como veis, nada de lo dicho hasta ahora dista en nada de lo que nos dicta el sentido común; aceptando la invitación del entorno tendremos mucho ganado. Sólo queda pues, saber como tentar a las moradoras de estas aguas.



Por lo general, como ya se ha dicho antes, se podría caracterizar a las truchas de alta montaña por su agresividad, hecho comprensible debido al clima extremo en el que tienen su hábitat. Este hecho marcará nuestro proceder en lo que a las técnicas a utilizar se refiere. Pescando a seca tenderemos a pescar aquellos lugares donde es mas posible encontrar a los peces: remansos en corrientes, pocetas, raseras, pozos... La variedad de posturas en estos cauces es muy amplia, disfrutando de multitud de opciones sin apenar movernos unos metros. En estas aguas de alta montaña los expertos en la pesca "al agua" encontraran su medio ideal ya que las moradoras de estos ríos subirán sin miramientos a tomar cualquier imitación que pase por su territorio.En estos cauces tan nerviosos encontraremos la mayor dificultad en evitar el dragado de la mosca. Para ello es recomendable pescar de punta cuando la ocasión nos lo permita, haciendo que únicamente la mosca tenga contacto con el agua. Cuando esto no sea posible deberemos dominar los lances de línea floja tales como curvos, serpentinas, apilados...que nos permitirán pescar a mayores distancias sin que nuestra mosca raye la superficie sin nuestra intención. Respecto a nuestras imitaciones en general deberán tener características como flotabilidad, buen tamaño y visibilidad. Por este motivo los tricos en ciervo, las atractoras como la wulff o efímeras tradicionales o en parachute serán los señuelos mas utilizados. Cabe destacar que en estos cauces una posada de nuestra mosca golpeando el agua puede resultar tremendamente eficaz al igual que unos tironcitos con la intención en ambos casos de llamar la atencion de las pintonas.Dentro de este apartado creo necesario un inciso sobre las muy olvidadas terrestres, es en este tipo de ríos donde un saltamontes manejado con maestría puede ser nuestra mejor arma.



Pescando a ninfa nos solemos encontrar con unos cauces ideales para practicar la pesca a la polaca con ninfas relativamente pesadas ya que la gran cantidad de pocetas con una buena entrada de agua nos permitirán hacer unas derivas perfectas prospectando de esta forma el fondo de las pocetas con nuestras imitaciones. Pescaremos con aparejos de dos o tres ninfas según la profundidad de la corriente y/o la poza, variando también el peso de las artificiales. Al igual que ocurría con las secas, con ninfas hemos de apostar por la vistosidad, el tamaño y la sensación de vida (movilidad) en nuestras imitaciones. Así pues utilizaremos ninfas con cabezas doradas, naranjas, negras...con o sin bufandas de color o bien, ninfas con brillos de cualquier tipo. En mis aparejos suelo alternar una ninfa con cabeza dorada o naranja, normalmente la mas pesada y la que por tanto va en punta, con otra menos voluminosa y pesada en un codal que la permita moverse al antojo de corriente. Es costumbre mía antes de empezar a pescar con ninfa echar un vistazo a lecho del río, de esta forma decidiremos qué tipo de alimento existe en ese río en cuestión. Dependiendo de diversos factores (pH, lecho del río, temperatura del agua…) encontraremos ríos con una aplastante mayoría de tricopteros frente a las efímeras o plecopteros y viceversa.




En definitiva:

Aún quedan en España lugares mágicos en los que merece la pena perderse, gran parte de ellos me atrevería a decir que permanecen escondidos entre las altas cumbres del Pirineo. Por ello, año a año realizamos varias excursiones en busca de esos lugares perdidos, buscando la tranquilidad y el sosiego del que solo ellos hacen gala. Rincones que nos hacen soñar con truchas salvajes en bellos parajes alejados de la mano del hombre. Lugares de ensueño, rincones para la reflexión.