Como casi cada año, arranco la temporada con las vacaciones de semana santa y emprendo el viaje a la residencia de verano, aunque parezca invierno. Antes de comenzar la temporada tendré que sufrir un día que utilizaré para echar un vistazo a algunas zonas que pretendo tantear. De todas formas tengo claro que el primer día no será una jornada interesante, pues la mayoría de márgenes de los ríos estarán abarrotadas de ansiosos e impacientes pescadores que a estas alturas ya habrán olvidado las garantías mínimas de educación y comportamiento.
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Localizando los peces
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Quienes me acompañarán en las primeras jornadas se están iniciando en esta maravillosa disciplina que es la pesca con mosca, con alguna diferencia en la pasión que demuestran para el nuevo arte que se les viene encima. Si bien uno de ellos ya lleva desde la temporada pasada practicándola y se defiende mejor, todavía tienen un largo camino por recorrer, aunque quien sabe si no terminaran alcanzándonos... mas pronto que tarde. Así que la pesca en estas ocasiones se centra mas en atenderles, que en mi propia diversión. Vamos compartiendo los peces que localizamos y si hay mas de un pez se trata de sacar uno sin espantar el otro, aunque eso suponga tener que echar en tu turno al pez "pequeño" je je. Pero no importa por que es sumamente gratificante ver como un novel gracias a tus consejos, indicaciones y perseverancia, consigue sacar peces. !Y vaya peces! La alegría es mutua aunque lógicamente la experiencia se graba más profundamente en la memoria del novel pescador.
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| "Aunque eso suponga echar en tu turno al pez "pequeño"..." |
Debe ser el mismo sentimiento que cualquier animal salvaje siente al ver como sus cachorros consiguen sus primeras presas por si mismos, pero también comienzo a notar esa necesidad maternal de abandonarles a su suerte y confiar en que hayan tomado buena nota y sepan valerse por si mismos. No siempre estará mamá para daros algo que llevaros a la boca.
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¡Y vaya peces!
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Me siento satisfecho y muy orgulloso de mis cachorros. Mas aun si cabe por el hecho de que he conseguido mentalizarles que donde mejor están los peces es en el río y que el mejor y más bonito recuerdo perdurara mas en la memoria que en el arcón ;-) ¡A ver quién no lo estaría!
Compartir es vivir, amigos.