miércoles 1 de febrero de 2012

Loop conector

Hoy os presentamos un práctico y económico método para hacer un conector en nuestra línea. Se trata de realizar una lazada con la misma línea fundiendo los cabos. Este tipo de conector lo podéis ver ya de serie en diversas y prestigiosas  marcas de líneas; nosotros llevamos haciéndolo desde hace 5 temporadas con muy buenos resultados y sin haber tenido ningún problema con él. Os lo recomendamos plenamente, por su discreción, por su durabilidad, por que no empapa agua y por su nulo coste, ya que sólo necesitamos la línea, unas tijeras, un mechero y un tubo termorretractil, que podemos encontrar por menos de 1€ el metro en ferreterías, tiendas de electricidad, etc...


Resumen de los pasos a seguir:

1. Limpiamos la línea con un poco de alcohol y comprobamos que esta se encuentra en buen estado, sin estar cuarteada o pelada. De ser así conviene cortar ese trozo.

2. Cortamos un trozo de tubo termorretractil de la longitud adecuada, a mi me gusta cortarlos bastante mas largos para proteger la línea del fuego.

3. Con el canutillo termorretractil formamos un bucle del tamaño deseado.

4. Con un mechero a distancia prudencial calentamos el tubo durante un buen rato, hasta que intuyamos que la línea se ha fundido en su interior.

5. Enfriamos la línea en agua.

6. Retiramos el tubo y observamos cómo ha quedado el loop. Si vemos que en alguna zona no se han fusionado bien los dos cabos de la línea conviene volver a insertar un nuevo tubo y repetir la operación.

Esperamos que os sirva de ayuda, si os surge alguna duda no dudéis en preguntarnos.

martes 24 de enero de 2012

Orígenes.



No es de extrañar que tras ser infectados por el virus de una nueva modalidad dentro de la disciplina que practicamos, la pesca con sedal pesado, comencemos a cargarnos de nuevos materiales adecuados a la misma. Dejando de lado el desembolso que ello pueda suponer, lo más interesante es el extra de ilusión que nos aporta y que nos permite soñar con la captura de esa nueva especie.

A pesar de tener cierta experencia con este pez por la practica en el pasado de otras disciplinas, no puedo hablar de la pesca de la lubina con mosca, por que hasta ahora las capturas han sido practicamente inexistentes, pero sí puedo narrar los pasos que hasta ahora he (hemos) ido dando por este laberinto, en busca del camino correcto que por fin nos lleve hasta ella. Tampoco este artículo esta destinado a consejos o trucos para su pesca, sino las primeras palabras de nuestra biografía como pescadores de lubinas a mosca. Nuestra historia...

Lo primero que hice cuando Varo me propuso intentar la pesca de la lubina a mosca, fue esbozar una tímida sonrisa, acompañada de un "No sabes donde te metes, amigo". Tras charlar un rato acerca de la posibilidad, la idea fue cogiendo forma hasta tal punto que fijamos día y hora. Conscientes de que no es la mejor época para este tipo de pesca, ni para esta especie, que en estas fechas están más metidas en faena reproductora, aunque no por ello imposible hacerse con algún ejemplar. A las pruebas de algúnos compañeros me remito (por que a las mías propias no puedo).


Desde entonces hasta la fecha de la cita, tuve que buscar y desempolvar la caja de montaje que alberga los materiales para la confeccion de streamers; anzuelos enormes, ojos de cadena, ojos de plástico, fibras brillantes, pelos y plumas larguísimas y de diferentes texturas, etc. ¿Y con ésto qué se hacía?

Tras revisar unos enlaces y realizar los primeros intentos, los montajes de todo tipo iban quedando como a mi me gustan. Aunque parece que no como a ellas, a juzgar por los resultados. Son ya varias las salidas que hemos realizado, y a excepción de algun brillo o silueta detrás de la mosca, quizás fruto del ansia por ver alguna de ellas clavada en la mosca, no hemos tenido contacto con ellas. Las zonas frecuentadas no han sido apenas 3 ó 4 posturas cómodas para empezar, pero creemos que nuestro momento está por llegar; tiene que llegar.



El mar es un mundo nuevo. Incluso cuando crees conocerlo, te sorprende demostrando lo poderoso que es, cambiando a su antojo y haciéndote ver que lo que habías creído que serviría, no sirve. Ya no vale mirar a las piedras que afloran a 40 ó 50 metros de la costa, a la rompiente que se forma en aquel bajío lejano, o las corrientes de entrada y salida de las playas a distancias inalcanzables con una caña de mosca. Ahora somos nosotros los novatos que nos adentramos en ese mundo desconocido, nuevo, grande, sin indicadores facilmente reconocibles y donde tenemos que buscar pesqueros cercanos, al alcance de nuestra corta distancia de lanzado, teniendo fé en que ellas frecuentan y pasean por estas zonas en busca de su alimento; pero hay que ser cauto, estamos expuestos, nos movemos y lanzamos cautelosamente, pues estamos seguros que a estas distancias tan reducidas el pez nos va a detectar con mucha facilidad y seguro que nosotros ni nos percatamos de que ahí, en ese metro que te separa de esa piedra, había una lubina. Quien sabe si habremos espantado lubinas en estas pocas salidas que acumulamos.


Y esto es lo que nos queda ahora, dedicar tiempo a aprender de nuevo a leer de nuevo este largo libro que es el mar, pero esta vez prestando más atención a las primeras páginas, las más cercanas a la orilla. Cuando lo consigamos, estaremos cerca de poder pescarlas.

¡Suerte!

lunes 16 de enero de 2012

Actividad en superficie vs presión de pesca

La masificación de nuestros ríos es un hecho hoy en día. Cada vez es más difícil poder disfrutar de una jornada sin cruzarse con otro compañero o tan solo hacer garita en una tabla en soledad. Lejos quedan los tiempos en los que en este país había 1 millón de coches y los viajes a 200kms eran una auténtica aventura por carreteras comarcales y unas cuantas horas de viaje. Estamos en la época de la comunicación y esto no sólo atañe a internet. Hoy en día cualquiera tiene un coche en su garaje y se puede plantar en cualquier río de este país en unas pocas horas. Cada vez somos más pescadores para bien o para mal, aunque creo que de momento no hemos sacado ningún partido de ello y si muchas desgracias.



Esto no sólo afecta al ufano pescador que quiere gozar de soledad en muchos de nuestros cauces, puesto que hay muchos tramos y épocas de la temporada donde gozar de un momento de relax en el río se convierte a veces en una utopía. Sí, a veces los comienzos de temporada o pescar un archiconocido tramo pueden ser más estresantes que la mesa de la oficina, o al menos a mi compartir tramo con otros 15 pescadores me lo parece. Por eso busco con ahinco tramos poco frecuentados o modalidades que aunque menos prolíficas en capturas o más sacrificadas en cuanto a esfuerzo (no nos engañemos pero aún le cuesta a la gente andar una hora para pescar un tramo, gracias a dios), me permitan disfrutar del río y de la naturaleza con tranquilidad. Pero esto es harina de otro costal.


A lo que iba, también afecta y mucho a nuestras truchas. No sólo porque haya mas pescadores que quieran dar con sus espinas en la sarten, sino porque esta afluencia de público acaba modificando sus hábitos y costumbres y es aquí cuando topamos con el asunto que nos atañe: hasta qué punto afecta la presión de pesca a la actividad de nuestras truchas en superficie. Veamos algunos casos:


El otoño castellano:
Otoño leonés, antes soledad ahora multitud
Desde hace unos años se viene permitiendo la pesca sin muerte hasta el 15 de octubre en las aguas reguladas de Castilla y León. Muchos vimos en esa prórroga la posibilidad de pescar en esos tramos que el resto del año nos eran esquivos en el sorteo de cotos. Una vez que el calor veraniego afloja y los caudales se van estabilizando, nos dejan unas semanas teóricamente óptimas. Unido a que nuestras amigas se van preparando para la freza y gracias a las todavía abundantes eclosiones, el resultado solía ser una actividad muy interesante. Recuerdo aquellos primeros años donde era raro que no encontraras algún pez comiendo en las tablas. Eran jornadas, en general, muy divertidas y abundantes en capturas, con presencia de grandes peces con relativa frecuencia. Mucha actividad en superficie y si una mosca seca no triunfaba, lo hacía un tándem seca-ninfa.

Aun recuerdo un pie de foto de una conocida revista de este país que decía, cito textualmente: Otoño, soledad a raudales. Unos cuantas temporadas han pasado ya de aquella revista que aún conservo un tanto amarilleada por los años y el tiempo tampoco ha pasado en vano para nuestros ríos. Hoy pescar en septiembre y octubre cualquiera de los grandes ríos regulados de Castilla suele ser sinónimo de multitudes. Esla, Porma, Órbigo, Carrión...no se salvan de esta fiebre por aprovechar los últimos días de la temporada y claro, los elementos de la ecuación han cambiado y esas abundantes eclosiones y esos buenos caudales ya no son detonantes de buena actividad en superficie. ¿Por qué? Quizá esa afluencia de pescadores, unida a casi 6 meses de temporada a las espaldas de los tramos tengan mucho que ver. Lo que si es cierto es que no es raro pasar jornadas sin apenas ver un pez comer en superficie.


Eds: 
Precioso ejemplar pescado a ninfa en un masificado eds de CyL
Hasta hace no mucho tiempo los eds (escenario deportivo social) de Castilla y León eran, a efectos prácticos, como tramos libres sin muerte con unos cuantos días reservados a eventos sociales como competiciones. Esto hacía que cualquier pescador pudiera pescar el tramo cuando quisiera y propició que muchos de ellos se convirtieran en auténticas romerías. Hoy en día por suerte, los que sufrían este problema ya cuentan con la regulación de la afluencia de pescadores mediante la expedición de pases por la administración. 
Aún recuerdo los tiempos en los que en el eds del Carrión podías contar más de 50 pescadores, distribuidos de a tres o a cuatro en cada tabla. La verdad es que era un tramo divertido de pescar, con  truchas bastante activas en superficie aunque también selectivas con lo que se llevaban a la boca, pero el tamaño de las capturas solía ser irrisorio. Truchas pequeñas, la mayoría por debajo de la medida. Recuerdo una mañana de pesca en este tramo en la que, aparte de cruzarme con 20 pescadores, pude hacerme con dos docenas de sardinillas con una efemerita que había montado y que años despues comprobé ser casi identica a la famosa Carriona de Joaquín. 

Con el cambio al pase las cosas cambiaron bastante, no actuando tanto sobre la actividad de los peces en superficie sino con la calidad de las truchas que se cogían. Ya no solo había truchillas, si no que empezaron a pescarse peces de todos los tamaños y en superficie. Es muy probable que éstos ya estuvieran allí, de hecho muchas veces en los serenos salían buenos peces, pero no daban la cara debido a la cantidad de gente que podía pisar el río en una jornada. Todos sabemos que un pez de cierto tamaño necesita algo de tranquilad para ponerse y ese no era el caso en este tramo.

Los reos astures:
Trucha de un frecuentado tramo bajo asturiano
Cualquiera que haya pescado Asturias en época de reos en cualquiera de sus grandes rios, desde el Cares-Deva, Sella, Narcea, hasta el Eo sabrá cual es la definición de un tramo con sobrepesca. No comentaré cuanta gente puede juntarse en un sereno en cualquier postura, sino algo que cada vez me pasa más a menudo: entro al río y allí el único movimiento que hay es la de gente entrando y saliendo del río, un tío metido hasta el ombligo lanzando a nosequé y haciendo olas...pero de los reos ni rastro. A veces cuando hay suerte y te topas con un corrillo de peces comiendo te das cuenta de que cada vez el tamaño de los peces que comen arriba es más pequeño. Sin embargo, no es raro ver en el fondo auténticos torpedos amarrados a las piedras sin moverse, no sea que alguno me la líe pensarán. Andas río arriba para buscar un tramo y pasas por tal o cual coto, o tal o cual vedado, y descubres a veces que aunque hay los mismos peces, éstos allí se lo están pasando en grande y todos, sin discriminación de talla. Señores, creo que en Asturias tenemos un problema y es que simple y llanamente, no les dejamos ponerse. ¿Cómo se va a poner a comer un señor reo si desde las 7 de la mañana hasta las 11 de la noche han estado metidos en su pozo una veintena de pescadores? Lo tiene que ver muy claro para ponerse arriba. 

Por si esto no fuera poco, cualquiera que viva cerca de un río con apreciable presión pesquera y pueda verlo fuera de temporada, con las truchas tranquilas, sabe de lo que hablo...con peces que comen arriba incluso en condiciones o con eclosiones mucho peores que las que se dan en temporada, cuando durante ésta apenas lo hacen por la cantidad de pescadores que frecuentan el tramo.

La excepción: Cantabria y sus truchas, siempre cebándose.
Está claro que nuestra presencia en el río lo altera de muchas formas que a veces no podemos ni imaginar, quizá la más evidente de todas sea el deterioro general de éstos, pero el cambio de hábitos de nuestras amigas es algo que no podemos obviar. A nadie se le escapa que para un pez, comer en superficie es probablemente el periodo en el que se encuentra más expuesto y por tanto, es un momento en el cual los peces necesitan cierta tranquilidad y calma para sentirse seguros mientras se alimentan. Cualquier presencia o elemento ajeno al medio puede hacer que esta conducta se vea alterada y si esa invasión de su intimidad es repetida y además se asocia a un peligro, como puede ser que te den un revolcón con el consecuente dolor de muelas (eso en el mejor de los casos, que contarlo ya es un logro), puede conllevar un cambio en las costumbres de nuestras amigas.

No se a vosotros, pero a mi esto me pone los pelos de punta.
Al hilo de esto siempre me he preguntado la pregunta que formulo a continuación: ¿Tiene la acción pesquera del hombre a lo largo de la historia más reciente un efecto selectivo sobre la genética (entendiendo que ésta es codificadora de ciertos aspectos de la conducta) de las poblaciones trucheras? Esto mejor lo dejamos para un próximo artículo.

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Como habréis notado nos hemos transladado a un dominio propio: www.lineasvivas.com . No hay ningún problema adicional puesto que antigua dirección sigue redireccionando las visitas a la nueva web. Esperemos que no cause problemas y podáis seguir leyéndonos como hasta ahora. Gracias.

lunes 9 de enero de 2012

No se ceban...

Llevaba toda la semana esperando ese momento, esos olores, esa sensacion de paz y esas mariposas en el estomago. Dejó el coche a la sombra de los chopos, se enfundó el wader y se apresuró por la senda que llevaba hasta aquella hermosa tabla. Al llegar allí pudo ver el primer corro de peces comiendo con ese ritmo tranquilo y seguro del que sabe que nadie le va a quitar la comida... 

El anillo mágico
Seguro que a muchos os resulta familiar este corto relato y lo habeis vivido muchas veces en vuestras propias carnes, pero creo que cada vez es más incuestionable que en nuestros ríos esas escenas son menos frecuentes. A ningún pescador se le escapa que cada vez se pesca menos en superficie y no porque no lo deseemos, sino porque cada vez cuesta más ver esos "anillos mágicos" perturbando la superficie de nuestros ríos. Año a año la escena se torna menos habitual, cuesta mas encontrar momentos en los que los peces se ceben en superficie y éstos ademas suelen ser más cortos en el tiempo.


Este país en su corta tradición como "mosquero" ha sido netamente un país pescador a seca, tanto es así que muchos de los que llevan en esto más de un cuarto de siglo se pasaron muchos, pero que muchos años, empleando casi en exclusiva esta técnica tan atractiva. Ha sido en los ultimos 10 años, quizá alguno más, cuando la pesca a mosca bajo la superficie ha experimentado un auge tremendo y creo sinceramente, que en muchos casos el motivo que ha impulsado a los pescadores a recurrir a estas técnicas ha sido, a parte del deseo de pescar más peces, la falta de actividad de éstos en superficie. No es raro todavía encontrarse con pescadores que únicamente se ponen a ninfear cuando no les queda otra. Por desgracia para ellos, cada vez tienen que recurrir más frecuentemente a esta técnica; tanto es así, que muchos ya se han habituado y tienen un gran manejo de ella e incluso disfrutan de lo lindo bañando sus ninfas en chorreras y corrientes. No nos engañemos, creo que la mayoría empezamos en esto por la estética y la plasticidad de ese momento en el que el pez toma nuestra mosca en superficie y creo que muchos si pudieramos no pescariamos de otra forma. ¿Pero a qué se debe que cada vez sea más dificil dedicar una jornada entera a pescar arriba y encontrar peces en superficie?

Pescar al agua con tricos en momento de poca actividad, una pesca muy entretenida
En primer lugar, creo que como siempre es obligatorio citar que hay menos peces. Esto es inapelable y es lógico que si hay un 20% de los peces que había hace 20 años, también haya un 80% menos de peces comiendo en superficie, por desgracia.

Más allá del deterioro de las poblaciones piscícolas, hay otra cuestión de la que todos los que llevamos unos años por estos ríos de dios nos hemos percatado: ¿Qué ha pasado con las eclosiones? En la mayoría de nuestros ríos cada vez disfrutamos de unas eclosiones menos cuantiosas en cantidad, más pobres en número de especies y más breves en el tiempo. Sin subimagos, emergentes o moscos de otro tipo flotando por el agua, no hay cebas; nuestras amigas no se pondrán ojo a vizor justo debajo de la lámina de agua y por tanto, nosotros no podremos disfrutar de este espectáculo.

Las grandes efémeras, especie en extinción en nuestros ríos
Ya hemos hablado en alguna ocasión de las causas que pueden estar llevando a este descenso en las poblaciones de macroinvertebrados en los lechos de nuestros ríos, pero creo que la principal es la contaminación, al ser muchas las especies de las que las truchas se alimentan muy sensibles a ésta. 

Hay otra causa que tiene un doble efecto en el asunto que nos atañe y es, ni mas ni menos, que los embalses. Si, otra vez los dichosos pantanos. Para empezar debido a la colmatación que suelen sufrir los fondos cercanos a sus desagües, que saturan con lodos, limos y arenas los fondos pedregosos de muchos de nuestros ríos, acabando de esta forma con el hábitat de muchas especies de invertebrados.

Eligiendo el arsenal
Además, el otro factor importante es la temperatura del agua. Todos habréis notado cuál es en nuestros ríos regulados durante todo el año: fría, fría...pero bien fría. Este factor en concreto no tiene porque afectar sobremanera a los macroinvertebrados, pero hemos de tener en cuenta que éstos llevan miles de años evolucionando en un medio con una temperatura unos grados superior a la que les hemos plantado de golpe y porrazo en 40 años. 

Pero no es su influencia sobre las moscas la que creo que más nos afecta, sino la influencia sobre el metabolismo de nuestras truchas. Hace no tanto, España era el paraiso de la pesca europea y muchos pescadores europeos venían a nuestros ríos, principalmente en busca de algo que en los suyos no era tan frecuente: pescar a mosca seca truchas en superficie. ¿Por qué? Quizá sea porque seamos el país más al sur de europa y nuestras temperaturas son muy beningnas durante todo el año.


Como sabéis, la trucha es un pez ectotermo que regula su temperatura corporal a través de la temperatura del entorno (en este caso del agua), dependiendo de la temperatura ambiental existente para llevar a cabo sus diferentes actividades. Todo lo que sea bajar de una temperatura óptima para la trucha, será relentizar su metabolismo, su capacidad de estar activa y como consecuencia de esa reducción metabólica, su necesidad de alimentarse y de comer. No estoy diciendo que no coman, si no que comen menos y además intentan hacerlo de una forma más eficiente y no nos engañemos, cebarse en superficie suele ser una forma bastante poco eficiente. Es mucho mas económico, energéticamente hablando, quedarse en el fondo a resguardo de la corriente y dejar que ésta nos traiga ninfas y demás alimentos.

Hasta aquí la primera parte de este artículo. En la segunda trataremos un tema tan problemático como la presión de pesca y su influencia en la actividad en superficie.
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Como algunos ya sabréis, estamos en Facebook desde hace unas semanas. Queremos agradecer a los ya casi 1000 amigos que nos habéis abierto las puertas y con los que compartimos afición, vuestra confianza en nosotros. Gracias.


jueves 22 de diciembre de 2011

Back to the source & Happy New Year


Amigos, familia, trabajo, hipoteca, pareja, compras, gimnasio, dinero, dietas, estrés...vida del siglo XXI. A veces compaginar todo esto no nos deja tiempo para ser felices y un día reventamos. Es entonces cuando te paras a pensar, debes de hacerlo y buscas una explicación racional para todo, incluso para cosas que no la tienen. Todo el mundo, toda la gente que ves a tu alrededor sumida en su frenética rutina no para de hacer cosas, planes...pero si les preguntas el porqué de lo que hacen y el qué les gustaría hacer con su vida, la mayoría no tienen una respuesta. Por eso hay que pararse a pensar, uno debe de saber qué es lo que quiere de su vida, dónde halla felicidad, dónde se siente en casa y discurrir cual va a ser su plan de vida para lograrlo. 
Si algún día te encuentras sentado en casa y no encuentras fuerzas para empuñar una caña o estás sentado a la orilla de cualquier río preguntándote qué haces o por qué estás allí, pregúntate qué ha cambiado.
A veces perdemos el rumbo y es entonces cuando la mejor receta resulta ser "back to the basics", vuelve al origen, a tus raíces y haz lo que amas porque sencillamente lo amas. Si necesitamos motivos para salir a pescar es que algo no marcha bien. Pesca porque sencillamente lo llevas dentro y es algo que no tiene explicación.

Con esta entrada tan peculiar despedimos el año y os deseamos a todos un feliz 2012, que paséis unas felices fiestas.


domingo 11 de diciembre de 2011